(...)
Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
Te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
(...)
Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
De Mario Benedetti.
Mostrando entradas con la etiqueta Agus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agus. Mostrar todas las entradas
domingo, 19 de junio de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
(...)
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no poseé un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no poseé un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
aunque fuere con sonrisas?
(A.P.)
Signos
Todo hace el amor con el silencio.
Me habían prometido un silencio como un fuego, una casa de silencio.
De pronto el templo es un circo y la luz un tambor.
(A.P.)
La luna (A María Kodama)
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
(JLB)
sábado, 30 de abril de 2011
Yo no te pido
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar
De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
que le importa a la gente
si es que siempre van a hablar
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz
(Mario Benedetti)
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar
De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
que le importa a la gente
si es que siempre van a hablar
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz
(Mario Benedetti)
miércoles, 9 de febrero de 2011
#Inspiración
"No hice otra cosa en la vida que preguntarle cosas a la gente. Por eso soy periodista, y por eso también soy escritor. Cuando escribo tengo las ventanas abiertas para que entren los ruidos, los gritos, los olores. Y todo eso va a parar a mis libros. El verdadero realismo mágico está en todas las calles y en todas las gentes".
Por Gabriel García Márquez.
Por Gabriel García Márquez.
Etiquetas:
Agus,
chácharas ajenas,
digo ¿no?
viernes, 31 de diciembre de 2010
Antes, después
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio
aunque no haya huella ni presagio
como la caricia a la mano
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
pero inevitablemente
el amor sobrevive al amante
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
como la caricia a la mano
aunque no haya huella ni presagio
el amante precede al amor
el perfume dibuja el jazmín
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
De Julio Cortázar.
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio
aunque no haya huella ni presagio
como la caricia a la mano
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
pero inevitablemente
el amor sobrevive al amante
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
como la caricia a la mano
aunque no haya huella ni presagio
el amante precede al amor
el perfume dibuja el jazmín
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
De Julio Cortázar.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Arco plateado, mitad dorado
Hoy busco librarme de la luz que nos emparenta.
La luna está llena, y espero que conquiste el atardecer perdido.
Arrimo la cabeza hacia el cielo, aspiro las estrellas.
Ahora busco unir los destellos que ellas desprenden y crearme ahí, entre ellas.
Mis manos acarician la liviandad.
Estoy suelta, me dejo llevar.
Suspiro el amanecer. Aterricé.
La luna está llena, y espero que conquiste el atardecer perdido.
Arrimo la cabeza hacia el cielo, aspiro las estrellas.
Ahora busco unir los destellos que ellas desprenden y crearme ahí, entre ellas.
Mis manos acarician la liviandad.
Estoy suelta, me dejo llevar.
Suspiro el amanecer. Aterricé.
Pinturitas en el escondite
Te amo (sentirlo me da rabia).
Te odio (me da placer).
Te pienso (elijo nuestro dia más triste para dejar de hacerlo).
Te llamo (me arrepiento cuando cortamos).
Te busco (me escondo cuando te veo pasar).
Te dibujo (busco quebrar la punta del lápiz).
(...)
Te amo, y: un deseo rabioso pide que te busque, dibuje, llame, odie y me esconda otra vez.
Te escribo.
(Y deseo que se acaben las ideas.)
Te odio (me da placer).
Te pienso (elijo nuestro dia más triste para dejar de hacerlo).
Te llamo (me arrepiento cuando cortamos).
Te busco (me escondo cuando te veo pasar).
Te dibujo (busco quebrar la punta del lápiz).
(...)
Te amo, y: un deseo rabioso pide que te busque, dibuje, llame, odie y me esconda otra vez.
Te escribo.
(Y deseo que se acaben las ideas.)
sábado, 9 de octubre de 2010
Juguemos
Siguiendo los rulos del remolino, me mareo en tu figura.
Detrás de cada mirada, sorteo la mejor sonrisa para regalarte.
Ante cada suspiro, me preparo para besarte.
Luego de la caricia, reafirmo mi postura para la próxima.
Del más simple roce crece la ansiedad de lo que vendrá.
Sexo.
Las agujas del reloj corren el tiempo. Me detengo a mirarte.
La canción que suena asegura un buen comienzo de jugada. Mi juego, tu juego, aún nuestro juego.
Sexo.
Aún me convences para amarte. Aquí estoy para soñarte, y desearme en el inconsciente que te presto cada vez que nos acostamos.
Nada es en vano.
Peperina.
Detrás de cada mirada, sorteo la mejor sonrisa para regalarte.
Ante cada suspiro, me preparo para besarte.
Luego de la caricia, reafirmo mi postura para la próxima.
Del más simple roce crece la ansiedad de lo que vendrá.
Sexo.
Las agujas del reloj corren el tiempo. Me detengo a mirarte.
La canción que suena asegura un buen comienzo de jugada. Mi juego, tu juego, aún nuestro juego.
Sexo.
Aún me convences para amarte. Aquí estoy para soñarte, y desearme en el inconsciente que te presto cada vez que nos acostamos.
Nada es en vano.
Peperina.
miércoles, 24 de marzo de 2010
CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA JUNTA MILITAR
1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.
2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.
4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10
5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.
Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.
2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.
4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10
5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.
Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.
sábado, 23 de enero de 2010
Deseo de turista
Haciendo uso de tu condición,
mi sentimiento se va envolviendo en una casta.
Quizá jamás sepa donde voy a desembocar.
Tu presencia simula ser un país donde yo,
como turista, comienzo a moverme con extrañeza.
Soy un recién llegado.
Es momento de que recibas mis maletas
y yo me albergue, primero, en tu perfume,
después, en tu piel.
mi sentimiento se va envolviendo en una casta.
Quizá jamás sepa donde voy a desembocar.
Tu presencia simula ser un país donde yo,
como turista, comienzo a moverme con extrañeza.
Soy un recién llegado.
Es momento de que recibas mis maletas
y yo me albergue, primero, en tu perfume,
después, en tu piel.
viernes, 11 de diciembre de 2009
“Con la percusión volví a sentir la esencia de mi infancia”
El multiinstrumentista y creador de La Bomba de Tiempo saca a la luz de dónde salen sus ideas no convencionales y por qué sus proyectos tardan en darse en público. Entre la meditación y la vibración, establece la conexión que hay entre familia y música. Un estudio del personaje que deja entrever por qué podría ser la revelación popular del año.
Vestido íntegramente de rojo, Santiago Vázquez se pierde entre sus compañeros cuando ya están ubicados, cada uno con su instrumento específico, en el descanso de la escalera colosal del patio de la Ciudad Cultural Konex, para dar lugar a La Bomba de Tiempo, el show de percusión e improvisación que cada lunes, desde 2006, hace vibrar el cuerpo y la mente de los espectadores. Detrás de los músicos, una pantalla proyecta el juego cómplice entre los artistas y el público, que se mantendrá en las dos horas que durará la fiesta.
Un saludo de bienvenida distingue al Director General del colectivo artístico: la cara de Santiago Vázquez, con micrófono en mano, se visualiza desde aquélla pantalla. “Buenas noches, gracias por venir. Como todos los lunes: ¡La Bomba!”, anuncia y agradece. La respuesta de los “invitados” -como Santiago llama al público- no tarda en sentirse: todos de pie, aplauden, silban y sudan, al tiempo que se preparan para mover el esqueleto.
Nuevamente Santiago se escabulle en el grupo, conformado por diecisiete integrantes.
El festejo que sacude el primer día de la semana terminó. Las secuelas tardan en irse. “Hay que quedarse tranquilo unas horas, dejar que decante la vibración”, explica Santiago, sentado en una tarima que forma parte del camarín, con una botella de agua mineral “sin gas” en su mano derecha, sobre el momento de meditación al cual debe llegar después de los shows, porque sino el efecto podría ser contraproducente. “Por ahí te dormís y a media mañana te levantás y quedás así (abre grandes los ojos verdes y crea una cara atónita)”.
De a poco Santiago tranquiliza su cuerpo, sus sentidos, pero su ropa y su pelo transpirados evidencian ese “eco” que suele llamar “post-Bomba”. Ahora la figura es él, sólo él. Porque en escena siempre es parte del montón artístico, una actitud que tiene presente en el momento de llevar adelante sus proyectos y que, en este caso en particular, sumado a su originalidad y trayectoria musical, plasmadas en La Bomba de Tiempo, le valió la nominación a los Premios Clarín Espectáculos 2009, como “revelación melódica popular”, que se entregarán el próximo 30 de noviembre.
- Si bien tu función en La Bomba es la de director principal, antes de que te toque asumir ese rol, sos uno más del resto. ¿Qué valor tenés del concepto “grupo”?
- Por un lado, es el desafío principal del colectivo. Ese es el trabajo que merece la pena, más que la calidad del trabajo individual. Pero creo que la capacidad que podamos lograr al trabajar en común es el valor real de ese concepto, que es lo que me llena de experiencia y aprendizaje.
- Hasta al público integran en el show…
- Totalmente. Yo siento que nuestra función es un rol dentro de `algo´ que está sucediendo y que es más grande que el grupo mismo: nos incluye a nosotros, a cada persona, al público en general, a los técnicos y hasta al barrio. Y eso es magnífico, porque nos sirve para manejarnos en comunidad.
A Santiago Vázquez le resulta habitué trabajar en equipo. Y gracias a la tolerancia de la unidad es como en más de diez años logró acaparar diversos y prestigiosos músicos, y conformar diferentes agrupaciones musicales en donde despliega su pura y flexible imaginación, combinada con su capacidad artística como multiinstrumentista.
El multifacético argumenta que cada trabajo que realiza le resulta necesario, ya que desde ahí se explicita su nivel de maduración. No obstante, hay algo más por lo cual se ve destinado a encararlo: “En algún lugar hay algo que me está exigiendo hacerlo”, cuenta y deja en claro que no sólo se trata de una elección. “No sé de donde despierta, pero es como la sed, una especie de necesidades puntuales que de pronto ¡tuc! (golpea con la mano izquierda su cabeza), se aúnan en una idea y ahí aparece esa vocecita”.
“Encarar un proyecto es como jugar a las damas: si no veo que la idea logra comer mi necesidad interior no me muevo, espero”. Aquí es cuando Santiago esclarece esa pizca de madurez que cree necesaria para desembocar en una producción: reflexión y motivación. “Tuve que esperar bastante hasta sentir que podía mostrar en público mi saber como percusionista”, manifiesta y hace referencia a Juan Carlos “Mono” Fontana -pianista argentino destacado y gran innovador del uso de la improvisación en vivo con diferentes instrumentos- como la persona que lo motivó para lanzarse “en el circuito de los bombos”, tras la convocatoria al dúo La Cangura, allá por 1996.
La intuición, guía de un improvisado
Definir a Santiago Vázquez resulta bastante dificultoso a la hora de encasillarlo en una labor específica de la corriente musical. Desde chico (1972), su ambición se centró en la búsqueda constante de nuevos sonidos, a través de la innovación combinada con el canto, la composición musical y el estudio de los instrumentos.
- ¿Cómo describirías la evolución que adquiriste, al poner en la balanza tu desarrollo hasta como productor musical?
- (Piensa elevando los ojos hacia arriba). Es un caminito, un paso te lleva al otro. Uno nunca sabe a dónde va ni por qué está dando el paso que da, simplemente seguís a la intuición.
- ¿Se podría establecer que la intuición fui tu guía?
- Sí. Según mi criterio, me parece muy importante creerle a esa percepción, no tenerle miedo, porque en la dirección que uno esté siempre habrá algo que valdrá la pena encontrar.
- ¿Qué fue lo que descubriste? (Antes de contestar, formula una sonrisa contagiosa, llena de picardía, recuerdos y ganas por seguir redescubriéndose.)
- Con la percusión volví a sentir la esencia de mi infancia, (lo dice entusiasmado).
Hace 29 años, el ahora director de orquesta de percusión y baterista profesional, se pasaba la mayor parte del día “jugando al músico”: ponía una serie de objetos de cocina en la alfombra de su comedor, en su casa, y “con palitos” les pegaba e inventaba canciones.
Así fue como, con el paso de los años, se decidió a tocar la batería. Pero mucho tiempo no duró, si no hubiese conocido el sentido de los instrumentos que hacen a la percusión y la libertad que esconde la experimentación.
Familia y música, una “delicada” combinación
El límite que un músico puede trazar entre la familia y el arte es dilatado. Y su combinación podría resultar “delicada”, como sugiere calificarla Vázquez que, siendo padre de dos niñas y esposo de una mujer que lo acompaña en cada proyecto que lo puede tener horas encerrado en su estudio de producción, concibe a la familia “como el sostén enérgico” de sus creaciones. “Es cierto que la familia y la música son dos mundos disímiles y conjugarlos bien, sin que se dañen, es dificultoso, pero –aclara- cuando la base en casa está bien yo puedo encarar con tranquilidad mi trabajo”.
Todavía sus hijas no han tenido la posibilidad de acompañarlo en sus diferentes conciertos. Sin embargo, desde que nacieron mamaron bien de cerca “el mundo” que rodea a Santiago Vázquez, ya que no puede desprenderse ni un minuto de los instrumentos.
Sin vacilar, el multiinstrumentista -que usa como bandera la intuición- se imagina a sus “nenas”, dentro de unos años, subidas a un escenario acompañando a su padre al ritmo de la vibración.
Por Agustina Heb
Vestido íntegramente de rojo, Santiago Vázquez se pierde entre sus compañeros cuando ya están ubicados, cada uno con su instrumento específico, en el descanso de la escalera colosal del patio de la Ciudad Cultural Konex, para dar lugar a La Bomba de Tiempo, el show de percusión e improvisación que cada lunes, desde 2006, hace vibrar el cuerpo y la mente de los espectadores. Detrás de los músicos, una pantalla proyecta el juego cómplice entre los artistas y el público, que se mantendrá en las dos horas que durará la fiesta.
Un saludo de bienvenida distingue al Director General del colectivo artístico: la cara de Santiago Vázquez, con micrófono en mano, se visualiza desde aquélla pantalla. “Buenas noches, gracias por venir. Como todos los lunes: ¡La Bomba!”, anuncia y agradece. La respuesta de los “invitados” -como Santiago llama al público- no tarda en sentirse: todos de pie, aplauden, silban y sudan, al tiempo que se preparan para mover el esqueleto.
Nuevamente Santiago se escabulle en el grupo, conformado por diecisiete integrantes.
El festejo que sacude el primer día de la semana terminó. Las secuelas tardan en irse. “Hay que quedarse tranquilo unas horas, dejar que decante la vibración”, explica Santiago, sentado en una tarima que forma parte del camarín, con una botella de agua mineral “sin gas” en su mano derecha, sobre el momento de meditación al cual debe llegar después de los shows, porque sino el efecto podría ser contraproducente. “Por ahí te dormís y a media mañana te levantás y quedás así (abre grandes los ojos verdes y crea una cara atónita)”.
De a poco Santiago tranquiliza su cuerpo, sus sentidos, pero su ropa y su pelo transpirados evidencian ese “eco” que suele llamar “post-Bomba”. Ahora la figura es él, sólo él. Porque en escena siempre es parte del montón artístico, una actitud que tiene presente en el momento de llevar adelante sus proyectos y que, en este caso en particular, sumado a su originalidad y trayectoria musical, plasmadas en La Bomba de Tiempo, le valió la nominación a los Premios Clarín Espectáculos 2009, como “revelación melódica popular”, que se entregarán el próximo 30 de noviembre.
- Si bien tu función en La Bomba es la de director principal, antes de que te toque asumir ese rol, sos uno más del resto. ¿Qué valor tenés del concepto “grupo”?
- Por un lado, es el desafío principal del colectivo. Ese es el trabajo que merece la pena, más que la calidad del trabajo individual. Pero creo que la capacidad que podamos lograr al trabajar en común es el valor real de ese concepto, que es lo que me llena de experiencia y aprendizaje.
- Hasta al público integran en el show…
- Totalmente. Yo siento que nuestra función es un rol dentro de `algo´ que está sucediendo y que es más grande que el grupo mismo: nos incluye a nosotros, a cada persona, al público en general, a los técnicos y hasta al barrio. Y eso es magnífico, porque nos sirve para manejarnos en comunidad.
A Santiago Vázquez le resulta habitué trabajar en equipo. Y gracias a la tolerancia de la unidad es como en más de diez años logró acaparar diversos y prestigiosos músicos, y conformar diferentes agrupaciones musicales en donde despliega su pura y flexible imaginación, combinada con su capacidad artística como multiinstrumentista.
El multifacético argumenta que cada trabajo que realiza le resulta necesario, ya que desde ahí se explicita su nivel de maduración. No obstante, hay algo más por lo cual se ve destinado a encararlo: “En algún lugar hay algo que me está exigiendo hacerlo”, cuenta y deja en claro que no sólo se trata de una elección. “No sé de donde despierta, pero es como la sed, una especie de necesidades puntuales que de pronto ¡tuc! (golpea con la mano izquierda su cabeza), se aúnan en una idea y ahí aparece esa vocecita”.
“Encarar un proyecto es como jugar a las damas: si no veo que la idea logra comer mi necesidad interior no me muevo, espero”. Aquí es cuando Santiago esclarece esa pizca de madurez que cree necesaria para desembocar en una producción: reflexión y motivación. “Tuve que esperar bastante hasta sentir que podía mostrar en público mi saber como percusionista”, manifiesta y hace referencia a Juan Carlos “Mono” Fontana -pianista argentino destacado y gran innovador del uso de la improvisación en vivo con diferentes instrumentos- como la persona que lo motivó para lanzarse “en el circuito de los bombos”, tras la convocatoria al dúo La Cangura, allá por 1996.
La intuición, guía de un improvisado
Definir a Santiago Vázquez resulta bastante dificultoso a la hora de encasillarlo en una labor específica de la corriente musical. Desde chico (1972), su ambición se centró en la búsqueda constante de nuevos sonidos, a través de la innovación combinada con el canto, la composición musical y el estudio de los instrumentos.
- ¿Cómo describirías la evolución que adquiriste, al poner en la balanza tu desarrollo hasta como productor musical?
- (Piensa elevando los ojos hacia arriba). Es un caminito, un paso te lleva al otro. Uno nunca sabe a dónde va ni por qué está dando el paso que da, simplemente seguís a la intuición.
- ¿Se podría establecer que la intuición fui tu guía?
- Sí. Según mi criterio, me parece muy importante creerle a esa percepción, no tenerle miedo, porque en la dirección que uno esté siempre habrá algo que valdrá la pena encontrar.
- ¿Qué fue lo que descubriste? (Antes de contestar, formula una sonrisa contagiosa, llena de picardía, recuerdos y ganas por seguir redescubriéndose.)
- Con la percusión volví a sentir la esencia de mi infancia, (lo dice entusiasmado).
Hace 29 años, el ahora director de orquesta de percusión y baterista profesional, se pasaba la mayor parte del día “jugando al músico”: ponía una serie de objetos de cocina en la alfombra de su comedor, en su casa, y “con palitos” les pegaba e inventaba canciones.
Así fue como, con el paso de los años, se decidió a tocar la batería. Pero mucho tiempo no duró, si no hubiese conocido el sentido de los instrumentos que hacen a la percusión y la libertad que esconde la experimentación.
Familia y música, una “delicada” combinación
El límite que un músico puede trazar entre la familia y el arte es dilatado. Y su combinación podría resultar “delicada”, como sugiere calificarla Vázquez que, siendo padre de dos niñas y esposo de una mujer que lo acompaña en cada proyecto que lo puede tener horas encerrado en su estudio de producción, concibe a la familia “como el sostén enérgico” de sus creaciones. “Es cierto que la familia y la música son dos mundos disímiles y conjugarlos bien, sin que se dañen, es dificultoso, pero –aclara- cuando la base en casa está bien yo puedo encarar con tranquilidad mi trabajo”.
Todavía sus hijas no han tenido la posibilidad de acompañarlo en sus diferentes conciertos. Sin embargo, desde que nacieron mamaron bien de cerca “el mundo” que rodea a Santiago Vázquez, ya que no puede desprenderse ni un minuto de los instrumentos.
Sin vacilar, el multiinstrumentista -que usa como bandera la intuición- se imagina a sus “nenas”, dentro de unos años, subidas a un escenario acompañando a su padre al ritmo de la vibración.
Por Agustina Heb
sábado, 5 de diciembre de 2009
El pacto del bolsillo y las chillonas
Desquiciadas, en plena convulsión y exasperación, cuelgan sus bolsillos sobre las telas que, retaceadas y luego fundidas, confluyeron en prenda. No tienen otro propósito, sólo prenderse a ese fino, resbaladizo, contagioso y ¡cómplice! atuendo. El por qué tiembla, medita, hasta que de sus ojos supura un signo que envicia, la clave del vicio. Una “ese” traspasada, cortada, que se desangra en aquéllos bolsillos. Suciedad. Más consumo. Más ambición. Nuevamente ellas, ahí, olfatean sin cintura, sin importar el qué dirán adentro de ese ambiente-recargado-de-retazos-valiosos. Pero afuera la cosa cambia, la palabra prejuicio danza en las mentes de señoras -¡y hasta pequeñitas!- enfrascadas en la “ese” partida a la mitad. Débil antes, en el bolsillo, pero fuerte cuando sale a la vista del montón.
Suavidad preciosa, estampa rabiosa, contagio de manos que se multiplican en el ambiente, tacos que pisan nerviosos el piso (hasta sudan).
Desvío de ojos, el bolsillo elije, la mano acepta, los dedos manosean el deseo. Las mujeres pactan con el bolsillo. Respiran profundo, tragan suavemente –con risita chillona que se escapa de entre sus dientes manchados con rush- y se piensan ahí, en el montón de retazos. El pacto se concreta. La mente volvió a fallar.
Suavidad preciosa, estampa rabiosa, contagio de manos que se multiplican en el ambiente, tacos que pisan nerviosos el piso (hasta sudan).
Desvío de ojos, el bolsillo elije, la mano acepta, los dedos manosean el deseo. Las mujeres pactan con el bolsillo. Respiran profundo, tragan suavemente –con risita chillona que se escapa de entre sus dientes manchados con rush- y se piensan ahí, en el montón de retazos. El pacto se concreta. La mente volvió a fallar.
Soplo de vértigo
Estaba parada, derramando gotas sobre sus mejillas,
queriendo escapar de su pesadilla,
buscando un refugio para olvidar sus penurias,
engañada en promesas que la condenaron
a quitarse el alma.
Olvidó amar, y se paró frente al mar.
El pasado y el presente se convirtieron
en un instante de vértigo.
La brisa pegaba fuerte.
queriendo escapar de su pesadilla,
buscando un refugio para olvidar sus penurias,
engañada en promesas que la condenaron
a quitarse el alma.
Olvidó amar, y se paró frente al mar.
El pasado y el presente se convirtieron
en un instante de vértigo.
La brisa pegaba fuerte.
Las cinco puntas de la mano
Como las líneas que se entrecruzan
en la palma de mi mano,
sigo girando en el desorden.
Mis dedos, como puntas, equivalen
a las puertas que debería sortear
para ver en cuál de todas ellas estás,
tardío amor, esperanzador.
Y mientras me sumerjo en los candados,
observo -extasiada en ansias- si mi llave
coincide en las concavidades de tu raíz,
fina, lunga, cuasi consciente de que te pruebo.
Y me repruebo.
en la palma de mi mano,
sigo girando en el desorden.
Mis dedos, como puntas, equivalen
a las puertas que debería sortear
para ver en cuál de todas ellas estás,
tardío amor, esperanzador.
Y mientras me sumerjo en los candados,
observo -extasiada en ansias- si mi llave
coincide en las concavidades de tu raíz,
fina, lunga, cuasi consciente de que te pruebo.
Y me repruebo.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Coquetería visual
Siempre la veía pasar por el mismo lugar. La vereda por la que caminaba, tan exacta y compacta por baldosas quebradas por el pasar de los años – ¿cuántos han transitado por ellas?-. Sus expresiones y costumbres, encerradas en su modo de vestir, de caminar velozmente y de moverse frente a la adversidad sostenida por los aires de los que giran – vagabundos que están allí por una causa emparentada por los actos y responsabilidades de momento- sacudían la atención -¡oh!, y con tan impresionismo- de este inequívoco acechador de engañoso ilusionismo pasional. Lo cierto es que cuando la veía aparecer, inmediatamente me asomaba desde lo alto para suspirar su pasar, y creerme cerca de ella aunque sea con mi ilusión óptica, porque –para ser sincero- era sólo una chica a la que nunca iba a poder atravesar. Mi causa era concreta. La esperaba cada mediodía, aunque los pájaros estuviesen decididos a contagiarnos de sus cantatas veraniegas o que se decidiesen a encerrarse en sus nidos por el frío. Era mi amor, ése amor, el mismo que se esfumaba una vez que doblaba en la esquina y cruzaba –mirando hacia los laterales de la calle perpendicular a la que ya dejaba atrás- hacia la estación de tren.
Tenía la sensación de que la conocía de algún lado. Por eso me enfadé con seguirla visualmente en esos ratos de descanso –para mí, claro; me daba la impresión de que siempre estaba ocupada, nada hacía detener su caminar-. Era todo una ceremonia: salía del taller, dejaba los pasteles y pinceles a un lado, y me entregaba por completo a la energía solar, pero no hablada químicamente, sino su presencia, que me dejaba ver con más claridad el casi celestial techo del mundo, el cielo, en fin. Y luego de la golpiza de carga cándida, aparecía la muchachita –musa de mis deseos, indescriptibles deseos, de acercarme a ella, rociarla con la mirada, y apresurarme al momento de poner en claro mi pesar. El trecho entre ella-y-mi-ser volvía ensordecedor al ánimo por llamar su atención. ¿Cómo lograrlo? La gravedad del miedo se tornaba cada vez más agudo. El miedo –sensación que en sólo cinco letras puede resumir lo que abruma a una persona- que me trababa el accionar de impulso que me haga bajar las escaleras y alcanzarla en la esquina, para no dejarla cruzar por la calle que la conduciría al tubo que la llevaría a otro puerto, quién sabe cuán lejos de mí.
Intacta, sin desviarse, posó para mí una y otra vez. El tiempo fijaba la vejez, los días –precisamente- se acotaban al palpitar que me surcaba y ahorcaba cuando experimentaba la soledad. La luz, intensa, no pedía permiso. Se acomodaba lentamente, proyectando lo mejor de ella a través de los huecos de la persiana. Sin salirse de mi lado, me acompañaba hasta la aparición repetida de la pasajera en tránsito.
¿Cuánto puede durar un click? ¿Cuánto puede durar una imagen? ¿Cuánto tiempo vive una imagen?, ¿y cuánto el ser retratado? Hay expresiones y sensaciones que sólo pueden percibirse con una eficaz observación, con un estudio perseverante que pone en juego que es lo que uno puede sacar del otro. Pero a mí me sucedió algo mágico, porque yo saqué algo de mí a través del retrato. Un recurso que es difícil de agotar pero más complejo de alcanzar: la comprensión. Hay barreras que nos separan, pero sentimientos que nos encuentran.
Elena, siempre seguiré mirando tu fotografía, siempre esperaré a la invitación del sol para mirarte, y asegurarte mía hasta agotar los sentidos que poseemos. Te imaginaré conmigo, acariciándote lentamente, puramente joven. Las fotos se arrugan, se agrietan, el color deja en el camino su definición. Pero en mi mente, las imágenes –afortunadamente- esquivan el desgaste temporal. Mi dedo aprieta el botón, el botón hace click, y la esquina se vuelve a iluminar.
Tenía la sensación de que la conocía de algún lado. Por eso me enfadé con seguirla visualmente en esos ratos de descanso –para mí, claro; me daba la impresión de que siempre estaba ocupada, nada hacía detener su caminar-. Era todo una ceremonia: salía del taller, dejaba los pasteles y pinceles a un lado, y me entregaba por completo a la energía solar, pero no hablada químicamente, sino su presencia, que me dejaba ver con más claridad el casi celestial techo del mundo, el cielo, en fin. Y luego de la golpiza de carga cándida, aparecía la muchachita –musa de mis deseos, indescriptibles deseos, de acercarme a ella, rociarla con la mirada, y apresurarme al momento de poner en claro mi pesar. El trecho entre ella-y-mi-ser volvía ensordecedor al ánimo por llamar su atención. ¿Cómo lograrlo? La gravedad del miedo se tornaba cada vez más agudo. El miedo –sensación que en sólo cinco letras puede resumir lo que abruma a una persona- que me trababa el accionar de impulso que me haga bajar las escaleras y alcanzarla en la esquina, para no dejarla cruzar por la calle que la conduciría al tubo que la llevaría a otro puerto, quién sabe cuán lejos de mí.
Intacta, sin desviarse, posó para mí una y otra vez. El tiempo fijaba la vejez, los días –precisamente- se acotaban al palpitar que me surcaba y ahorcaba cuando experimentaba la soledad. La luz, intensa, no pedía permiso. Se acomodaba lentamente, proyectando lo mejor de ella a través de los huecos de la persiana. Sin salirse de mi lado, me acompañaba hasta la aparición repetida de la pasajera en tránsito.
¿Cuánto puede durar un click? ¿Cuánto puede durar una imagen? ¿Cuánto tiempo vive una imagen?, ¿y cuánto el ser retratado? Hay expresiones y sensaciones que sólo pueden percibirse con una eficaz observación, con un estudio perseverante que pone en juego que es lo que uno puede sacar del otro. Pero a mí me sucedió algo mágico, porque yo saqué algo de mí a través del retrato. Un recurso que es difícil de agotar pero más complejo de alcanzar: la comprensión. Hay barreras que nos separan, pero sentimientos que nos encuentran.
Elena, siempre seguiré mirando tu fotografía, siempre esperaré a la invitación del sol para mirarte, y asegurarte mía hasta agotar los sentidos que poseemos. Te imaginaré conmigo, acariciándote lentamente, puramente joven. Las fotos se arrugan, se agrietan, el color deja en el camino su definición. Pero en mi mente, las imágenes –afortunadamente- esquivan el desgaste temporal. Mi dedo aprieta el botón, el botón hace click, y la esquina se vuelve a iluminar.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Festival Internacional de Buenos Aires
Una maratón de obras en medio de una situación crítica para el teatro
Se reavivará la tendencia de la fusión entre música y drama; según algunos de los participantes y especialistas en artes dramáticas, el circuito alternativo atraviesa una de sus mayores crisis, por falta de público sostenido en el tiempo y por carencia de medios de difusión.
Cuatro letras pintorescas, que pertenecen a los afiches esparcidos por las largas avenidas de la Ciudad de Buenos Aires, dan cuenta del festejo que se apoderará de la atención de los amantes del arte escénico contemporáneo del 5 al 17 de octubre. El VII Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) se desarrollará en el marco de una serie de cambios que lo diferenciará de las seis ediciones anteriores. El directorio artístico dejó de estar a cargo de Graciela Casabé para ser representado por Rúben Szuchmacher y Alberto Ligaluppi, quienes establecieron nuevas condiciones en el momento de seleccionar las obras.
Por un lado, espectáculos argentinos que no hayan participado con anterioridad al evento que se realiza cada dos años. La idea central es promover la inclusión de trabajos del interior del país, conformándose así la presencia de dos obras de Córdoba, una de Santa Fe y otra de Tucumán (sobre un total de casi 500 presentadas). De la capital porteña han sido seleccionadas 24.
En cuanto a las innovaciones internacionales, los representantes del FIBA han sido rigurosos con la elección, ya que remarcaron mayor presencia de grupos regionales, como Paraguay – será su primera visita-, al tener en cuenta “la idea de diálogo entre ciudades y la creatividad de obras en contraposición a las grandes producciones marquetineras de compañías del exterior, generalmente provenientes de Europa”, justificó Szuchmacher. De este modo, el número se fijó en 28 realizaciones de afuera.
Según las estimaciones difundidas en el momento de promoción de eventos por el gobierno de la Ciudad y por su ministerio de Cultura, cuyos representantes son Mauricio Macri y Hernán Lombardi, respectivamente, Buenos Aires está ubicada en un rango privilegiado culturalmente, dentro de las capitales de América Latina. Sin embargo, en la práctica las apreciaciones no son las mismas.
Las oportunidades de muchos artistas del circuito no-convencional han adoptado en los últimos años una posición de desamparo en cuanto al acceso de la producción y promoción de obras. ¿Qué tipo de participación se le dá a grupos del interior en el FIBA, cuando sólo fueron seleccionados espectáculos de tres provincias? ¿Hasta dónde llegará la concentración porteña? Tan es el desgaste de este arte, nacido para salir de las líneas generales contemporáneas, que hasta sus cultores se ven arrastrados a buscar “nuevos espectadores” (ver aparte).
Con una expresión de rabia y exaltación, Estela Castronuovo, coordinadora del Teatro argentino, latinoamericano e hispánico (TeALHi)-programa dependiente del Instituto de Artes del Espectáculo de la facultad de Filosofía y Letras- estableció que el problema del desconocimiento de la producción del interior “es un tema que hace rato viene sucediendo”, a tal punto que la licenciada en artes dramáticas remarcó que ésta es una cuestión de “políticas culturales que superan al FIBA”.
Según las concepciones de Castronuovo, “existe una sensación de anquilosamiento estético, que deja de lado a mucha gente talentosa”, y para reparar ese “acartonamiento” se necesita “un soplo de aire fresco”. En la misma sintonía, la secretaria de Cultura de la Asociación Argentina de Actores, Susana di Gerónimo –con basta trayectoria como actriz, docente y directora de teatro- sostuvo que “hay una gran actividad en las provincias que no es difundida y que lucha con muchísimos inconvenientes. Debería garantizarse un apoyo que además les genere una remuneración como trabajadores”.
El tucumano Diego Bernachi, director e integrante de la obra Il Fait Mauvais…Llueve que participará del Festival, dejó sentado el panorama que se vive en su provincia natal:”Nosotros no tenemos la posibilidad no porque no queramos, sino porque no se nos permite”. ¿Desde dónde y quiénes dan las directivas? Sin dudar, Bernachi manifestó que la concentración y el manejo “proviene de Buenos Aires, de gente que centraliza poder en el teatro, puntualmente entre Rosario (Santa Fe), Córdoba y Buenos Aires”. La solución más cercana que encuentra el director es “democratizar las elecciones y bajar la carga de condiciones para subsidios que establece el Instituto Nacional de Teatro (INT)”.
Castronuovo, también docente de la cátedra de artes dramáticas de la Escuela Nacional de Teatro, marcó que con el excesivo esfuerzo de los artistas independiente frente a la carencia de subsidios y ámbitos de difusión, el trabajo se torna “antiprofesional”.
La mirada de Juan Parodi, director de Cariño Yacaré, otra producción que participará del encuentro, puede acercarse a lo que se ve desde Buenos Aires. “Si bien es poco el material proveniente del interior, hay un avance con respecto a los años anteriores del FIBA –muy cuestionados por el accionar de la entonces directora que tenía una empresa de representación de espectáculos en el exterior- donde directamente se lo ignoraba”. Así, Parodi formuló una de sus expectativas del Festival: “Ojalá sea la puerta para que el próximo albergue mucho más teatro del interior”.
Diego Bernachi también mantiene la fe: “El FIBA es una gran vidriera de contactos que se nos puede abrir”.
Sin embargo, para Estela Castronuovo no serán positivos los resultados después del evento internacional. “Es un festival más, una publicidad más de la gestión que se apodera de un discurso para justificar sus negocios. El FIBA terminará y los artistas volverán a su situación de desamparo, porque no hay políticas culturales que duren en el tiempo”.
Público, ¿dónde estás?
Los resultados de las ediciones anteriores del FIBA han demostrado una masiva concurrencia que albergó a más de 300 mil espectadores. Ahora, lo que se pregunta Juan Parodi es “¿dónde está todo ese público el resto del año?”. Frente a este cuestionamiento, el Director de la seleccionada Cariño Yacaré estableció que hay una producción “muy prolífica”, con una “diversidad de estéticas, temáticas y formatos”; pero, como contraposición, “los artistas vemos una corriente de público que no aumenta, no se fortalece”.
A partir de aquí, se puede enmarcar cuáles son las preocupaciones de los creadores de teatro: cómo llevar el público a las salas y de qué modo sostenerlo en el tiempo.
Según Castronuovo, la época “isabelina del teatro” o “el fenómeno del Siglo de Oro español” en Argentina ya fue historia, “porque cada época ha mantenido su expresión artística y hoy la que ocupa ese lugar son los recitales o los medios audiovisuales”.
“Quizá deberíamos aceptar que el público es elitista, ya que forma parte de hábitos sociales y culturales”, manifestó la profesional y añadió que los grandes directores vanguardistas del siglo XX, “como el polaco Jerzy Grotovsky”, ya sabían que el teatro no era una corriente masiva, al argumentar que “los espectáculos se hacían con grupos muy recudidos”.
Además, trató de explicar este fenómeno al poner de ejemplo cómo en la ciudad de Buenos Aires se achican las salas de teatros. “La capacidad cada vez es más limitada”. No obstante, aseguró que “si el público se expandiría, los creadores tendrían más posibilidad de sostener sus obras en cartelera”.
Un menú más variado
Otras ocurrencias de la séptima edición teatral son las actividades organizadas bajo distintas disciplinas del arte, como la música, la literatura y el cine: “Cámara Hamlet”, un ciclo de cine que recorrerá diversas versiones basadas en el personaje de William Shakespeare; “Babel, la biblioteca”, presentará la lectura en idioma original de obras de autores internacionales; habrá una serie de coloquios destinados al debate de temas relacionados directamente con el teatro; y, por último, cada jornada será cerrada por conciertos de la “Pequeña Música Nocturna”, con la actuación de reconocidos músicos del circuito alternativo.
“La revalorización de la música en el teatro”
Dentro de las actividades dramáticas del FIBA se puede observar que, en la mayoría de los casos, la música proyecta elementos del drama.
Según el músico argentino Sami Abadi, que participará en “Pequeña Música Nocturna”, y que compuso producciones para obras teatrales, “la música en vivo, al ser algo performativo, no puede dejar de tener elementos del teatro”.
Por su parte, Ulises Conti, actor y músico que también participará de la sección de cierre de las jornadas, reforzó lo dicho por su colega al establecer que “cuando se crea la fusión lo que sale es un resultado, por la complicidad que hay entre el compositor musical y el director teatral”.
Juan Parodi (Cariño Yacaré) remarcó que actualmente hay una “revalorización de la unión entre música y teatro –establecida desde el Simbolismo, en el siglo XIX- cosa que en algunas etapas ha sido vista con cierta desconfianza”. Estela Castronuovo opinó en la misma línea y agregó que “hoy el actor se anima a fusionar todas artes”.
Se reavivará la tendencia de la fusión entre música y drama; según algunos de los participantes y especialistas en artes dramáticas, el circuito alternativo atraviesa una de sus mayores crisis, por falta de público sostenido en el tiempo y por carencia de medios de difusión.
Cuatro letras pintorescas, que pertenecen a los afiches esparcidos por las largas avenidas de la Ciudad de Buenos Aires, dan cuenta del festejo que se apoderará de la atención de los amantes del arte escénico contemporáneo del 5 al 17 de octubre. El VII Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) se desarrollará en el marco de una serie de cambios que lo diferenciará de las seis ediciones anteriores. El directorio artístico dejó de estar a cargo de Graciela Casabé para ser representado por Rúben Szuchmacher y Alberto Ligaluppi, quienes establecieron nuevas condiciones en el momento de seleccionar las obras.
Por un lado, espectáculos argentinos que no hayan participado con anterioridad al evento que se realiza cada dos años. La idea central es promover la inclusión de trabajos del interior del país, conformándose así la presencia de dos obras de Córdoba, una de Santa Fe y otra de Tucumán (sobre un total de casi 500 presentadas). De la capital porteña han sido seleccionadas 24.
En cuanto a las innovaciones internacionales, los representantes del FIBA han sido rigurosos con la elección, ya que remarcaron mayor presencia de grupos regionales, como Paraguay – será su primera visita-, al tener en cuenta “la idea de diálogo entre ciudades y la creatividad de obras en contraposición a las grandes producciones marquetineras de compañías del exterior, generalmente provenientes de Europa”, justificó Szuchmacher. De este modo, el número se fijó en 28 realizaciones de afuera.
Según las estimaciones difundidas en el momento de promoción de eventos por el gobierno de la Ciudad y por su ministerio de Cultura, cuyos representantes son Mauricio Macri y Hernán Lombardi, respectivamente, Buenos Aires está ubicada en un rango privilegiado culturalmente, dentro de las capitales de América Latina. Sin embargo, en la práctica las apreciaciones no son las mismas.
Las oportunidades de muchos artistas del circuito no-convencional han adoptado en los últimos años una posición de desamparo en cuanto al acceso de la producción y promoción de obras. ¿Qué tipo de participación se le dá a grupos del interior en el FIBA, cuando sólo fueron seleccionados espectáculos de tres provincias? ¿Hasta dónde llegará la concentración porteña? Tan es el desgaste de este arte, nacido para salir de las líneas generales contemporáneas, que hasta sus cultores se ven arrastrados a buscar “nuevos espectadores” (ver aparte).
Con una expresión de rabia y exaltación, Estela Castronuovo, coordinadora del Teatro argentino, latinoamericano e hispánico (TeALHi)-programa dependiente del Instituto de Artes del Espectáculo de la facultad de Filosofía y Letras- estableció que el problema del desconocimiento de la producción del interior “es un tema que hace rato viene sucediendo”, a tal punto que la licenciada en artes dramáticas remarcó que ésta es una cuestión de “políticas culturales que superan al FIBA”.
Según las concepciones de Castronuovo, “existe una sensación de anquilosamiento estético, que deja de lado a mucha gente talentosa”, y para reparar ese “acartonamiento” se necesita “un soplo de aire fresco”. En la misma sintonía, la secretaria de Cultura de la Asociación Argentina de Actores, Susana di Gerónimo –con basta trayectoria como actriz, docente y directora de teatro- sostuvo que “hay una gran actividad en las provincias que no es difundida y que lucha con muchísimos inconvenientes. Debería garantizarse un apoyo que además les genere una remuneración como trabajadores”.
El tucumano Diego Bernachi, director e integrante de la obra Il Fait Mauvais…Llueve que participará del Festival, dejó sentado el panorama que se vive en su provincia natal:”Nosotros no tenemos la posibilidad no porque no queramos, sino porque no se nos permite”. ¿Desde dónde y quiénes dan las directivas? Sin dudar, Bernachi manifestó que la concentración y el manejo “proviene de Buenos Aires, de gente que centraliza poder en el teatro, puntualmente entre Rosario (Santa Fe), Córdoba y Buenos Aires”. La solución más cercana que encuentra el director es “democratizar las elecciones y bajar la carga de condiciones para subsidios que establece el Instituto Nacional de Teatro (INT)”.
Castronuovo, también docente de la cátedra de artes dramáticas de la Escuela Nacional de Teatro, marcó que con el excesivo esfuerzo de los artistas independiente frente a la carencia de subsidios y ámbitos de difusión, el trabajo se torna “antiprofesional”.
La mirada de Juan Parodi, director de Cariño Yacaré, otra producción que participará del encuentro, puede acercarse a lo que se ve desde Buenos Aires. “Si bien es poco el material proveniente del interior, hay un avance con respecto a los años anteriores del FIBA –muy cuestionados por el accionar de la entonces directora que tenía una empresa de representación de espectáculos en el exterior- donde directamente se lo ignoraba”. Así, Parodi formuló una de sus expectativas del Festival: “Ojalá sea la puerta para que el próximo albergue mucho más teatro del interior”.
Diego Bernachi también mantiene la fe: “El FIBA es una gran vidriera de contactos que se nos puede abrir”.
Sin embargo, para Estela Castronuovo no serán positivos los resultados después del evento internacional. “Es un festival más, una publicidad más de la gestión que se apodera de un discurso para justificar sus negocios. El FIBA terminará y los artistas volverán a su situación de desamparo, porque no hay políticas culturales que duren en el tiempo”.
Público, ¿dónde estás?
Los resultados de las ediciones anteriores del FIBA han demostrado una masiva concurrencia que albergó a más de 300 mil espectadores. Ahora, lo que se pregunta Juan Parodi es “¿dónde está todo ese público el resto del año?”. Frente a este cuestionamiento, el Director de la seleccionada Cariño Yacaré estableció que hay una producción “muy prolífica”, con una “diversidad de estéticas, temáticas y formatos”; pero, como contraposición, “los artistas vemos una corriente de público que no aumenta, no se fortalece”.
A partir de aquí, se puede enmarcar cuáles son las preocupaciones de los creadores de teatro: cómo llevar el público a las salas y de qué modo sostenerlo en el tiempo.
Según Castronuovo, la época “isabelina del teatro” o “el fenómeno del Siglo de Oro español” en Argentina ya fue historia, “porque cada época ha mantenido su expresión artística y hoy la que ocupa ese lugar son los recitales o los medios audiovisuales”.
“Quizá deberíamos aceptar que el público es elitista, ya que forma parte de hábitos sociales y culturales”, manifestó la profesional y añadió que los grandes directores vanguardistas del siglo XX, “como el polaco Jerzy Grotovsky”, ya sabían que el teatro no era una corriente masiva, al argumentar que “los espectáculos se hacían con grupos muy recudidos”.
Además, trató de explicar este fenómeno al poner de ejemplo cómo en la ciudad de Buenos Aires se achican las salas de teatros. “La capacidad cada vez es más limitada”. No obstante, aseguró que “si el público se expandiría, los creadores tendrían más posibilidad de sostener sus obras en cartelera”.
Un menú más variado
Otras ocurrencias de la séptima edición teatral son las actividades organizadas bajo distintas disciplinas del arte, como la música, la literatura y el cine: “Cámara Hamlet”, un ciclo de cine que recorrerá diversas versiones basadas en el personaje de William Shakespeare; “Babel, la biblioteca”, presentará la lectura en idioma original de obras de autores internacionales; habrá una serie de coloquios destinados al debate de temas relacionados directamente con el teatro; y, por último, cada jornada será cerrada por conciertos de la “Pequeña Música Nocturna”, con la actuación de reconocidos músicos del circuito alternativo.
“La revalorización de la música en el teatro”
Dentro de las actividades dramáticas del FIBA se puede observar que, en la mayoría de los casos, la música proyecta elementos del drama.
Según el músico argentino Sami Abadi, que participará en “Pequeña Música Nocturna”, y que compuso producciones para obras teatrales, “la música en vivo, al ser algo performativo, no puede dejar de tener elementos del teatro”.
Por su parte, Ulises Conti, actor y músico que también participará de la sección de cierre de las jornadas, reforzó lo dicho por su colega al establecer que “cuando se crea la fusión lo que sale es un resultado, por la complicidad que hay entre el compositor musical y el director teatral”.
Juan Parodi (Cariño Yacaré) remarcó que actualmente hay una “revalorización de la unión entre música y teatro –establecida desde el Simbolismo, en el siglo XIX- cosa que en algunas etapas ha sido vista con cierta desconfianza”. Estela Castronuovo opinó en la misma línea y agregó que “hoy el actor se anima a fusionar todas artes”.
Primavera que no llega
Detrás de la habilidad de Immanuel Wallerstein para escribir, y su ingenio a la hora de argumentar, se enmascara un fatalismo tan radical que incluso llega al punto de dar por sentadas las fechas exactas en que sus predicciones ocurrirían. Sin embargo, suponer que la retirada de las tropas estadounidenses de Irak, hecho que efectivamente va a ocurrir en 2010 en detrimento de la confianza de la sociedad norteamericana en su poderío bélico, va a generar una “tormenta de fuego” es suponer que la presencia de Estados Unidos en Medio Oriente genera un clima de orden interno. Nada más lejos de la realidad.
Si bien Wallerstein no se equivoca cuando afirma que, tras la retirada estadounidense “probablemente los afganos vuelvan a la situación de las continuadas e insidiosas reyertas interétnicas de los señores de la guerra”, la situación actual del conflicto consta de tres actores: el gobierno estadounidense, los estados de los paises orientales involucrados y los talibán, todos ellos en permanente y violento enfrentamiento. La tormenta ya existe, Estados Unidos no fue ni será una garantía para la sequía armamentista y bélica.
El talibán sorprendió al mundo y demostró una fuerza mayor a la predicha. “Los talibán han resultado ser mucho más tenaces y militarmente efectivos de lo que nadie hubiera anticipado”, explica Wallerstein, y agrega que Estados Unidos es iluso al pretender erradicar al movimiento en tan solo diez años. Después de la vuelta a casa de las tropas norteamericanas, el objetivo del talibán será potenciar y hacer efectiva su ambición de imponer su ortodoxia islámica en la región y dejar en claro su destreza en asuntos militares. ¿Cuál es su objetivo ahora? Exactamente el mismo. ¿Cómo lucha para lograrlo? Con armas y manteniéndose firme en zonas estratégicas y pobladas de violencia como Afganistán y Pakistán.
Wallerstein predice el estallido de una tormenta torrencial, pero las precipitaciones ya existen y no son aisladas. ¿Hay que esperar a que Estados Unidos retire su ocupación el 31 de diciembre de 2010 para los truenos y relámpagos? El sociólogo pasa por alto que el temporal estrenduoso, con aroma a pólvora, empezó el día en que el mundo se dividió en dos maneras de pensarse a sí mismo tan extremas y distintas. Desde entonces, no hay primavera.
Si bien Wallerstein no se equivoca cuando afirma que, tras la retirada estadounidense “probablemente los afganos vuelvan a la situación de las continuadas e insidiosas reyertas interétnicas de los señores de la guerra”, la situación actual del conflicto consta de tres actores: el gobierno estadounidense, los estados de los paises orientales involucrados y los talibán, todos ellos en permanente y violento enfrentamiento. La tormenta ya existe, Estados Unidos no fue ni será una garantía para la sequía armamentista y bélica.
El talibán sorprendió al mundo y demostró una fuerza mayor a la predicha. “Los talibán han resultado ser mucho más tenaces y militarmente efectivos de lo que nadie hubiera anticipado”, explica Wallerstein, y agrega que Estados Unidos es iluso al pretender erradicar al movimiento en tan solo diez años. Después de la vuelta a casa de las tropas norteamericanas, el objetivo del talibán será potenciar y hacer efectiva su ambición de imponer su ortodoxia islámica en la región y dejar en claro su destreza en asuntos militares. ¿Cuál es su objetivo ahora? Exactamente el mismo. ¿Cómo lucha para lograrlo? Con armas y manteniéndose firme en zonas estratégicas y pobladas de violencia como Afganistán y Pakistán.
Wallerstein predice el estallido de una tormenta torrencial, pero las precipitaciones ya existen y no son aisladas. ¿Hay que esperar a que Estados Unidos retire su ocupación el 31 de diciembre de 2010 para los truenos y relámpagos? El sociólogo pasa por alto que el temporal estrenduoso, con aroma a pólvora, empezó el día en que el mundo se dividió en dos maneras de pensarse a sí mismo tan extremas y distintas. Desde entonces, no hay primavera.
Etiquetas:
Agus,
chácharas periodísticas,
digo ¿no?,
la dupla,
Luchi
Suscribirse a:
Entradas (Atom)